La evaluación en el inicio, desarrollo y cierre de una secuencia didáctica

La evaluación desde el enfoque formativo está inmersa en los procesos de enseñanza y de aprendizaje y se lleva a cabo con el propósito central de mejorar el desempeño de los alumnos. Casanova (1998) nos dice que la evaluación formativa aplicada a la enseñanza y al aprendizaje “consiste en un proceso sistemático y riguroso de obtención de datos, incorporado al proceso educativo desde su comienzo, de manera que sea posible disponer de información continua y significativa para conocer la situación, formar juicios de valor con respecto a ella y tomar las decisiones adecuadas para proseguir la actividad educativa mejorándola progresivamente”.

Para realizar la evaluación de los aprendizajes es necesario considerar los siguientes pasos:

• Recopilar información a partir de la observación u obtención de evidencias.

• Analizar la información adquirida en función del referente de evaluación, y formular conclusiones.

• Establecer un juicio de valor acerca del aprendizaje y compartirlo con el alumno para detonar o mejorar las estrategias de aprendizaje.

• Establecer un juicio de valor acerca de la estrategia de enseñanza y adecuarla para lograr mejores resultados.

La evaluación en una secuencia didáctica

Considerando que toda secuencia didáctica tiene una etapa de inicio, una de desarrollo y un cierre, los procesos de enseñanza, de aprendizaje y de evaluación deben converger, con la finalidad de acercar al estudiante al logro de los aprendizajes.

La evaluación al inicio de la secuencia didáctica

Por los momentos en que se realiza la evaluación, esta etapa de inicio corresponde a la evaluación diagnóstica, en la que se busca la valoración de los conocimientos e ideas previas; de los razonamientos y estrategias espontáneas; de las actitudes y los hábitos adquiridos por los alumnos, en función de su utilidad para el aprendizaje esperado, así como de las representaciones que generaron los estudiantes acerca de la tarea que se propone.

La etapa de inicio de la secuencia didáctica es decisiva para interesar a los alumnos en el aprendizaje, por lo que es recomendable:

  • Comunicarles lo que se espera que aprendan, cómo lo lograrán y para qué les va a servir.
  • La presentación de los aprendizajes por lograr debe ser con un lenguaje adecuado a las características, los procesos de desarrollo y el aprendizaje de los alumnos.
  • Explicarles cuáles serán las actividades que se llevarán a cabo, qué resultados o productos se quiere obtener, cómo se relacionan con el aprendizaje esperado y qué función tendrán en la valoración de los logros de aprendizaje. Es importante verificar que los estudiantes hayan entendido la tarea que se les propuso y generar alguna evidencia.
  • Explorar y activar los conocimientos previos, que permitirán establecer el punto de partida de cada alumno y del grupo en su conjunto.

La evaluación durante el desarrollo de la secuencia didáctica

Durante el desarrollo de la secuencia didáctica se lleva a cabo la evaluación formativa, para implementarla se debe:

  • Recopilar las evidencias que desde la planificación se haya previsto que se podrán obtener.
  •  Valorar, a partir del análisis de las evidencias, los progresos de los alumnos en el aprendizaje, los saberes nuevos que han conseguido, sus razonamientos y sus hipótesis o explicaciones, así como las estrategias que emplean para aprender.
  • Identificar los apoyos que requieren los alumnos, conocer y analizar los tipos de errores cometidos, dar seguimiento a los progresos en el aprendizaje y analizar con ellos las estrategias empleadas.
  • No se trata de obtener evidencias de cada actividad, sino de reunir las evidencias que permitan evaluar los aprendizajes, para verificar los logros o para identificar los apoyos que requieren  los alumnos
  • Las evidencias se pueden recopilar mediante diversas: acciones (revisión de trabajos, preguntas directas), técnicas (observación, interrogatorio, análisis del desempeño) e instrumentos (lista de cotejo, diario de trabajo, rúbrica, escala estimativa).

Los resultados que se obtengan  de la evaluación en esta etapa no deben tener ningún efecto sancionador; más bien deben emplearse para adecuar las estrategias didácticas al logro de los aprendizajes, tomando en cuenta los errores que pueden tener los alumnos o los obstáculos que enfrentan, para acordar con ellos, en la medida de su nivel de desarrollo y aprendizaje, las estrategias de autorregulación que mejoren la calidad de los aprendizajes.

La evaluación al cierre de la secuencia didáctica

La etapa de cierre corresponde a la evaluación sumativa, cuyo objetivo central es la valoración del logro de los aprendizajes. Esta evaluación puede llevarse a cabo a partir de las evidencias reunidas a lo largo de la secuencia didáctica, considerando el resultado o producto final, y su análisis permite obtener un juicio.

En la etapa de cierre de la secuencia didáctica se debe:

  • Proponer actividades para favorecer procesos de reflexión en el alumno acerca de lo que aprendió y cómo lo aprendió, para ayudarle a conectar los nuevos aprendizajes con otros, y para valorar los logros del alumno con referencia a la situación de inicio y a la final.
  • Conocer, a partir de la evaluación sumativa, si los alumnos cuentan con las bases para continuar aprendiendo.
  • Elaborar algún juicio a partir de los resultados de los procesos de enseñanza y de aprendizaje.
  •  Considerar la información necesaria para asignar un nivel de desempeño y/o referencia numérica, en los casos que así se requiera, y adecuar las estrategias didácticas y la intervención docente en favor de los alumnos.

Ejemplo de cómo se puede estructurar la evaluación en el inicio, el desarrollo y el cierre de una secuencia didáctica:

Conclusiones

Durante la implementación de una secuencia didáctica, como parte del enfoque formativo de la evaluación, es imprescindible dar al alumno retroalimentaciones continuas enfocadas en el apoyo y mejora de su desempeño. El recabar evidencias de forma permanente proveerá al docente de información valiosa, la cual deberá ser empleada para identificar de manera oportuna las orientaciones que el estudiante requiere para mejorar los aprendizajes. (En otro artículo de este blog puedes encontrar información  sobre la realimentación formativa).

¡Espero que la información te sea de utilidad!

Referencias:

Los elementos del currículo en el contexto del enfoque formativo de la evaluación, SEP, 2012

Casanova, María Antonia (1998), La evaluación educativa. Escuela básica, México, SEP/Cooperación Española (Biblioteca del normalista).

  • Deja un comentario

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.